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martes, 1 de septiembre de 2009

como jubilar


Luis Alberto Lacalle reconoció ayer que no sabía que las jubilaciones especiales para presidentes estaban derogadas desde 1996. Además, dijo que no puede aceptar la propuesta de José Mujica de donar la jubilación como presidente porque es el único ingreso que percibe.

El presidente del BPS, Ernesto Murro, se refirió a este tema. “Me llama la atención el caso del doctor Lacalle. Yo no puedo hablar de política, mi opinión es exclusivamente técnica, me llama la atención el desconocimiento del doctor Lacalle. No hay más jubilaciones especiales para los presidentes desde 1996, hace 13 años. O sea que los que están con una jubilación especial como presidentes son los que fueron presidentes en dictadura o en democracia hasta 1996. Desde ese año en adelante, los que fueron presidentes o vayan a serlo se van a jubilar por el régimen común. Van a cobrar como le corresponde a cualquier trabajador, con el tope de cualquier trabajador”, explicó.

El candidato presidencial del Partido Nacional propuso el fin de semana a José Mujica que derogue las jubilaciones que ya habían sido eliminadas por ley. Los últimos beneficiarios de esas jubilaciones especiales fueron Lacalle, Julio María Sanguinetti y Jorge Batlle que perciben así las jubilaciones más altas que paga el Estado uruguayo.

Sanguinetti renunció al sueldo de senador, cargo que ocupa actualmente, para seguir cobrando la jubilación especial como ex presidente. No renunció, según fuentes del BPS, a las partidas de secretaría y prensa que no están gravadas con aportes a la seguridad social y por lo tanto es legal que las cobre.

En el caso de Jorge Batlle, como tenía causal jubilatoria abierta como ex senador en 1995, antes de ser presidente, pudo acogerse al beneficio de la jubilación anticipada al dejar de ser presidente, en el año 2005. Apeló de manera legal a un instrumento que ya estaba derogado pero que estaba vigente cuando inició su jubilación.

Las jubilaciones especiales no estaban topeadas y el monto era del 85% del sueldo, en este caso, que se percibía como presidente. Este mecanismo había sido aprobado durante la dictadura y fue derogado en 1996. Fuentes del BPS explicaron que ahora la jubilación civil de un presidente está topeada en 25.000 pesos. Yo le confieso que no los sabía. Justamente esta tarde uno de mis asesores me dijo que a partir del 96 eso no existe más”, reconoció Lacalle al ser consultado por la prensa este lunes.

Por su parte, Mujica propuso que se donen esas jubilaciones especiales. “(Lacalle) puede hacer la donación de la jubilación de él. Si quiere le hacemos una ley pero no precisa, tiene toda la cancha abierta para donar. Le hacemos una medallita, no hay problema. Yo lo acompaño, si salgo presidente esté tranquilo que lo voy a donar, esté tranquilo... Ahora, él lo puede hacer ya porque él fue presidente”, desafió Mujica.

Lacalle dijo que no puede hacerlo ya que es su único ingreso. “Si él puede hacerlo que lo haga, yo no porque es el único ingreso que tengo”, dijo Lacalle.

lunes, 31 de agosto de 2009

lenta pasividad


Luis A. Lacalle pidió ayer al Frente que derogue los artículos que dan jubilación especial a los presidentes, si tanto molesta su pasividad alta. Sin embargo, fuentes del BPS calificaron de "grueso error" la apreciación, ya que los artículos fueron derogados hace 13 años.
Ayer, en el acto del Partido Nacional en las canteras del Parque Rodó, Luis Alberto Lacalle volvió a referirse a la polémica de las jubilaciones altas, generada luego que José Mujica insistiera en que quiere seguir cobrándole fuerte a las pasividades muy altas como las de Lacalle.

Ayer, el presidenciable blanco afirmó que si tanto le molesta a Mujica su jubilación, que presente un proyecto para derogar estas jubilaciones. "Si no hay conformidad con las jubilaciones muy altas, como son las que tenemos algunos que ocupamos cargos de importancia y como en todas partes del mundo tenemos un retiro especial, yo lo intimo a que este lunes presente un proyecto derogando los artículos que le dan jubilación especial a los presidentes", afirmó Lacalle

Mujica respondió que ”si los blancos la quieren votar, no hay ningún problema. Retomo la legislatura y lo presentamos. Pero eliminamos la jubilación para todos los presidentes con carácter retroactivo, para atrás también”.

Fuentes del BPS consultadas por Montevideo Portal, sin embargo, destacaron que se trata de un grueso error de Lacalle, repetido por Mujica al responderle, ya que la Ley 16.713 derogó los artículos a los que se refiere el candidato hace ya 13 años.

El artículo al que hace referencia el nacionalista es la causal de jubilación anticipada que otorgaba el acto institucional No. 9 y el acto 13, de 1979, en épocas de la dictadura, mediante la cual se jubiló Lacalle Este acto 9, en el artículo 35, inciso C), indica que la jubilación anticipada se logra con "el cese en el desempeño del cargo de presidente de la República”.

La ley 16.713, (ley jubilatoria actual para actividades incluidas en el BPS), en su artículo 16, inciso c), aclara que "derógase la causal anticipada establecida en el literal c) del artículo 35 del llamado Acto Institucional No. 9, del 23 de octubre de 1979, sin perjuicio de la bonificación que corresponda a los cargos docentes de institutos de enseñanza pública o privados habilitados". Esto implica que tanto Tabaré Vázquez como los futuros presidentes no recibirán jubilaciones especiales como las que cobran ex mandatarios como Julio María Sanguinetti, Jorge Batlle y el propio Luis Alberto Lacalle.

“La ley que otorgaba jubilaciones especiales a los presidentes no se puede derogar porque ya está derogada”, indicaron las fuentes del BPS a Montevideo Portal. ¿Qué sucede en el caso de que Lacalle se haya expresado mal y haya querido decir que se derogue solamente su pasividad, en vistas de que la ley ya no está vigente y por lo tanto no puede derogarse? “Legalmente eso no se puede hacer”, explicaron las fuentes. “Se trata de un derecho adquirido que se le otorgó en pleno derecho. Lacalle tiene una jubilación anticipada que le permite percibir el 85 % del sueldo que ganaba como presidente”.

Resumiendo, José Mujica no puede presentar un proyecto de ley para derogar las jubilaciones especiales ni Luis Alberto Lacalle proponerlo, ya que no es una ley vigente ni es posible hacerlo en casos particulares.

Según explicaron desde el BPS, la única alternativa para que Luis Alberto Lacalle deje de recibir esa jubilación es que decida renunciar voluntariamente a la misma, porque no puede derogarse una pasividad de privilegio otorgada en pleno derecho.

Las jubilaciones presidenciales

Si bien BPS no puede comunicar el monto exacto de las jubilaciones de los ex presidentes, la nueva ley que rige para las jubilaciones desde el año 1996 permite conocer algunos datos interesantes. Tanto Luis Alberto Lacalle como Julio María Sanguinetti y Jorge Batlle pudieron acogerse al Acto 9 y percibir por lo tanto el 85 % de su sueldo presidencial. Es decir, una cifra no menor a los 150.000 pesos. Sanguinetti y Lacalle lograron hacerlo porque fueron mandatarios antes de que entrara en vigencia la Ley 16.713. Jorge Batlle también (pese a haber cesado en 2004) a causa de un recurso que explicamos aparte,

El caso de Tabaré Vázquez es distinto. Cuando Vázquez se jubile por su actividad civil, (siempre y cuando alcance los 30 años de actividad civil, rural o de industria y comercio, dejando de lado su actividad médica, que aporta por otro lado), lo hará por la nueva ley 16.713, la cual está topeada para actividades de personas que tenían 40 años al 1/4/1996. La pasividad máxima que podrá cobrar Tabaré Vázquez es de $ 24.162

Tanto Lacalle como Sanguinetti y Batlle pudieron jubilarse sin tope. Sanguinetti y Batlle tienen una jubilación algo más elevada que la de Lacalle porque lograron que se les tuviera en cuenta los salarios presidenciales que percibieron hasta el año 1999 y 2004, respectivamente, según la ley. Desde el BPS, de todos modos, confirmaron que efectivamente el nuevo IRPF castiga muy fuertemente estas jubilaciones altas.

El caso Batlle

El caso de Batlle es más complejo. Batlle estaba jubilado por afiliación civil por su actividad como senador anterior a 1999. Su jubilación como senador se generó por causal del mencionado Acto Institucional No. 9, el mismo al que se acogieron Lacalle y Sanguinetti.

Cuando asume como presidente, en el 2000, deja en suspenso de cobro la jubilación como senador y asume su actividad como presidente, algo muy común y que se da muchas veces cuando, por ejemplo, asume un senador que ya es jubilado.

Como es incompatible tener actividad y estar jubilado por la misma afiliación, (en este caso ambas son afiliación civil), se debe optar por una de ellas, o seguir cobrando la jubilación o el salario de actividad.
Batlle renuncia a su jubilación como senador y se queda con el sueldo de presidente, porque es sensiblemente mayor. Cuando finaliza su actividad como presidente, hace lo que se llama una reforma de la pasividad. Una reforma es una solicitud de reeliquidación de la jubilación, tomando en este caso los salarios de actividad como presidente, y se vuelve a liquidar una nueva jubilación. Como ya había configurado causal por el acto 9, el derecho ya está adquirido y no se extingue. A través de la reforma jubilatoria es que puede tomar los salarios como presidente y se jubila con el 85% de su salario como presidente a febrero de 2005, algo que de otro modo no podía hacer debido a la derogación de la ley.

Julio María Sanguinetti también se vio en la disyuntiva de elegir el sueldo de senador o la pasividad de ex presidente, ya que no se pueden cobrar ambas. Como la jubilación de Sanguinetti es muy buena, optó por renunciar al salario de senador.

Sin embargo, hay que hacer una salvedad. Las partidas de secretaría y de prensa de su puesto de senador, que suman en total $85.050 pesos, no aportan al BPS, por lo que su cobro no es incompatible con la pasividad.

Por lo tanto, el ex presidente colorado cobra su pasividad y también los $ 85.000 correspondientes a las partidas del Senado, algo que la ley permite.